La CPR, un reglamento emitido por la Unión Europea con el fin de regular los límites de la resistencia al fuego y sustancias peligrosas en los materiales utilizados en la construcción.

El CPR, con su nuevo sistema de clasificación de productos y las exigencias de control de calidad  que conlleva esta clasificación, es un paso importante en la mejora de las prestaciones de los cables y su nivel de seguridad.

Este reglamento aplica a todos los productos destinados a ser incorporados, de forma permanente, en la construcción. No sólo incluye edificios, sino también obras de ingeniería civil. En lo que a los cables respecta, las disposiciones CPR aplican a los cables de energía, de telecomunicaciones, de datos y de control.

El objetivo de CPR es asegurar que todos los cables usados en instalaciones permanentes en toda la Unión Europea son evaluados, clasificados y aprobados bajo un criterio único.

6 nuevas clases: A-B-C-D-E Y F contemplen el CPR, designadas desde la A a la F , donde  A el máximo nivel de reacción, siendo el producto no combustible y F el menos nivel de reacción, que no supere ni la propagación de la llama, de esta clasificación,  B-C-D-E serán las clases usadas principalmente para cable.

APLICACIÓN DE LA CPR

La aplicación oficial de la CPR entra en vigor el 1 Julio de 2016, hay un periodo transitorio de 1 año, durante el cual toda la cadena de suministro debe adecuar su stock a la nueva normativa. A partir del 1 de Julio de 2017, todos los cables de nuevas instalaciones deberán cumplir con la normativa CPR.